25/5/09

MI TORTURA

TORTURADA TRAS LAS REJAS DEL ENCIERRO
MIS CARNES FLAGELADAS,
RECIBEN EL RIGOR DESGARRANTE
DE TU AUSENCIA.
ENLLAGADA Y TUMEFACTA
PUNZAS MIS LLAGAS CON PUNZANTES.,
HASTA DESTROZAR COMPLETAMENTE MIS PIELES
CON TU ODIO MALDITO
MI SANGRE EMANA COMO UN GEISER,
MANCHANDO TUS BLANCAS VESTIDURAS
NO CONFORME CON TU INFIERNO,
ARROJAS MI SER AL AGUA HELADA,
CALMANDO MIS ARDORES LACERANTES
PARA LUEGO ENTRE RISAS Y AULLIDOS,
LOBA TENEBROSA Y AUDAZ,
GOZAS TU MALDITO ÉXTASIS
QUE PROVOCAS CON MI SUFRIMIENTO.
ERES UN DESGRACIADO ANIMAL,
CON DISFRAZ DE HUMANA,
MI MUERTE ES TU ORGASMO,
GOZAS CON GEMIRES UNFRAHUMANOS
EL ÚLTIMO SUSPIRO DE MI VIDA.

CONDESA SANGRIENTA

Las torturas


Salvo algunas interferencias barrocas -tales como la "Virgen de hierro", la muerte por agua o la jaula- la condesa adhería a un estilo de torturar monótonamente clásico que se podría resumir así:
Se escogían varias muchachas altas, bellas y resistentes -su edad oscilaba entre los 12 y los 18 años- y se las arrastraba a la sala de torturas en donde esperaba, vestida de blanco en su trono, la condesa. Una vez maniatadas, las sirvientas las flagelaban hasta que la piel del cuerpo se desgarraba y las muchachas se transformaban en llagas tumefactas; les aplicaban los atizadores enrojecidos al fuego; les cortaban los dedos con tijeras o cizallas; les punzaban las llagas; les practicaban incisiones con navajas (si la condesa se fatigaba de oír gritos les cosían la boca; si alguna joven se desvanecía demasiado pronto se la auxiliaba haciendo arder entre sus piernas papel embebido en aceite). La sangre manaba como un geiser y el vestido blanco de la dama nocturna se volvía rojo. Y tanto, que debía ir a su aposento y cambiarlo por otro (¿en qué pensaría durante esa breve interrupción?). También los muros y el techo se teñían de rojo.
No siempre la dama permanecía ociosa en tanto los demás se afanaban y trabajaban en torno a ella. A veces colaboraba, y entonces, con gran ímpetu, arrancaba la carne -en los lugares más sensibles- mediante pequeñas pinzas de plata, hundía agujas, cortaba la piel de entre los dedos, aplicaba a las plantas de los pies cucharas y planchas enrojecidas al fuego, fustigaba (en el curso de un viaje ordenó que mantuvieran de pie a una muchacha que acababa de morir y continuó fustigándola aunque estaba muerta); también hizo morir a varias con agua helada (un invento de su hechicera Darvulia consistía en sumergir a una muchacha en agua fría y dejarla en remojo toda la noche). En fin, cuando se enfermaba las hacía traer a su lecho y las mordía.
Durante sus crisis eróticas, escapaban de sus labios palabras procaces destinadas a las supliciadas. Imprecaciones soeces y gritos de loba eran sus formas expresivas mientras recorría, enardecida, el tenebroso recinto. Pero nada era más espantoso que su risa. (Resumo: el castillo medieval; la sala de torturas; las tiernas muchachas; las viejas y horrendas sirvientas; la hermosa alucinada riendo desde su maldito éxtasis provocado por el sufrimiento ajeno.)
... sus últimas palabras, antes de deslizarse en el desfallecimiento concluyente, eran: "Más, todavía más, más fuerte!"
No siempre el día era inocente, la noche culpable. Sucedía que jóvenes costureras aportaban, durante las horas diurnas, vestidos para la condesa, y esto era ocasión de numerosas escenas de crueldad. Infaliblemente, Dorkó hallaba defectos en la confección de las prendas y seleccionaba a dos o tres culpables (en ese momento los ojos lóbregos de la condesa se ponían a relucir). Los castigos a las costureritas -y a las jóvenes sirvientas en general- admitían variantes. Si la condesa estaba en uno de sus excepcionales días de bondad, Dorkó se limitaba a desnudar a las culpables que continuaban trabajando desnudas, bajo la mirada de la condesa, en los aposentos llenos de gatos negros. Las muchachas sobrellevaban con penoso asombro esta condena indolora pues nunca hubieran creído en su posibilidad real. Oscuramente, debían de sentirse terriblemente humilladas pues su desnudez las ingresaba en una suerte de tiempo animal realzado por la presencia "humana" de la condesa perfectamente vestida que las contemplaba. Esta escena me llevó a pensar en la Muerte -la de las viejas alegorías; la protagonista de la Danza de la Muerte. Desnudar es propio de la Muerte. También lo es la incesante contemplación de las criaturas por ella desposeídas. Pero hay más: el desfallecimiento sexual nos obliga a gestos y expresiones del morir (jadeos y estertores como de agonía; lamentos y quejidos arrancados por el paroxismo). Si el acto sexual implica una suerte de muerte, Erzsébet Báthory necesitaba de la muerte visible, elemental, grosera, para poder, a su vez, morir de esa muerte figurada que viene a ser el orgasmo. Pero, ¿quién es la Muerte? Es la Dama que asola y agosta cómo y dónde quiere. Sí, y además es una definición posible de la condesa Báthory. Nunca nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por eso, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte?
Volvemos a las costureritas y a las sirvientas. Si Erzsébet amanecía irascible, no se conformaba con cuadros vivos, sino que:
A la que había robado una moneda le pagaba con la misma moneda... enrojecida al fuego, que la niña debía apretar dentro de su mano.
A la que había conversado mucho en horas de trabajo, la misma condesa le cosía la boca o, contrariamente, le abría la boca y tiraba hasta que los labios se desgarraban.
También empleaba el atizador, con el que quemaba, al azar, mejillas, senos, lenguas...
Cuando los castigos eran ejecutados en el aposento de Erzsébet, se hacía necesario, por la noche, esparcir grandes cantidades de ceniza en derredor del lecho para que la noble dama atravesara sin dificultad las vastas charcas de sangre.

LA JAULA MORTAL


Tapizada con cuchillos y adornada con filosas puntas de acero, su tamaño admite un cuerpo humano; se la risa mediante una polea. La ceremonia de la jaula se despliega así:
La sirvienta Dorkó arrastra por los cabellos a una joven desnuda; la encierra en la jaula; alza la jaula. Aparece la "dama de éstas ruinas", la sonámbula vestida de blanco. lenta y silenciosa se sienta en un escabel situado debajo de la jaula.
Rojo atizador en mano, Dorkó azuza a la prisionera quien, al retroceder --y eh aquí la gracia de la jaula--, se clava por si misma los filosos aceros mientras su sangre mana sobre la mujer pálida que la recibe impasible con los ojos puestos en ningún lado. Cuando se repone de su trance se aleja lentamente. Han habido dos metamorfosis: su vestido blanco , ahora es rojo y donde hubo una muchacha hay un cadáver.

MIRADA INHUMANA


MIRADA INHUMANA
OJOS PENETRANTES, MIRADA INHUMANA
MIRAR A TRAVÉS DE ESE ESPEJO ACUSADOR
BUSCAR , Y NO VER...
CAEN MIS ROPAS LENTAMENTE
ARDIENTES ANHELOS SE CONSUMEN
A PESAR DE LA DISTANCIA
SENTIR TUS BESOS EN MI ESPALDA....
MANOS RECORREN LENTAMENTE,
HACEN RENACER MI MORTANDAD...
TU SONRISA SANGRIENTA,
MIS VENAS LATIENDO,
PRESIENTEN TU VUELO ABRUMADOR
ALETEAR DE ALAS, SON MELODIAS VENERADAS....
¡¡APRESÚRATE !!! ¡¡ NECESITO TU ALIENTO!!
TUS BESOS DE LUNAS Y TINIEBLAS,
TU INMORTAL DULZURA,
SUBLIMES PLACERES
DEDOS ENREDADOS EN MIS CABELLOS
PIEL A PIEL COMO TRONCOS ENCENDIDOS...
LLEGAS....CON TUS FANTASÍAS MEDIEVALES,
SUAVIDAD DE ÁNGEL DE LA NOCHE,
HERCÚLEO SER INDESTRUCTIBLE...
MIS SENTIDOS ALBOROTADOS
EXCITACIÓN BESTIAL,
DIOSES DANZANDO ENARDECIDOS
EN LA TRASTORNADA OSCURIDAD
OJOS FULGURANTES,
LABIOS ENCENDIDOS,
MORDIENDO CON PASIÓN DESCONTROLADA
RECHINAR DE COLMILLOS,
TEMBLOR UNIVERSAL
PLACERES ONÍRICOS...
EROTISMO COLOR SANGRE
GEMIRES, GRITOS PROFUNDOS
PALADEANDO SEXOS,
DESGUSTANDO SABORES
RECORRIENDO EXÓTICOS RINCONES
SASTISFACCIONES LETALES...
POSESIONES INFERNALES
CALOR, FUEGO,AHOGO
ESTREMECIMIENTO ENTRE SÁBANAS NEGRAS
DEMONIO MAGNÍFICO, INSUPERABLE,
ENTRE SANGRE ROJA Y BLANCO SEMEN
EXPLOTAS TUS PASIONES Y MIS ANSIAS...
Y....MIS OJOS PENETRANTES...
MIRADA INHUMANA..
EL ESPEJO ACUSADOR,
TE TRAJO HASTA MÍ.
marquesa sangrienta

24/5/09

TU QUIERES MAS

Y voy trepando esos muslos abiertos
acariciando sin penetrar el secreto
absortos labios sobre tus pechos
constelaciones de amor en un trineo.
Delirando con los sentimientos
de un cometa afuera y adentro,
temerario, agudo y diestro
soltaste manos sobre mi pelo crespo.
Tu quieres, más
no sé que voy a darte
en nuestros cuerpos menando el talle,
tú quieres más, más mucho más
la gula en víspera, para acabar
clavando tus uñas, con intensidad.
Mientras te amo
te beso, gozo, te lamo
porque al verte así
en gritos al frenesí ,
gimiendo ¡ay! Gloriosos
adusto, el piri nervioso ,
en aleluyas misteriosos
de tu vuelo esplendoroso .
Tú quieres más,
más mucho más
incuba el acto de llorar ,
de mil delicias sufragar .
Cansada, y un acto de acariciar…
mientras yo duro
miel blanca de este puro
nn oraciones revelo un conjuro
un obsequio a tu cuerpo desnudo

by OXIRUS

DULCE SANGRE

Exquisito aroma,
dulce sangre sabrosa
mi paladar enloquece
por el dolor que les causa...
¡que placer, que gozo!
me dan vida,
les doy eternidad inmortal,
mis deseos se acrecientan,
mis fuerzas se duplican...
La noche es mi delirio
el dia mi condena,
la luz del sol me tritura,
Las alas lastiman mi espalda
me arrastro,lacerando mi piel.
Pero cuando llega la noche,
comienza mi ronda...
quebrando dulces cuellos,
matando inocentes incautos
para calmar mi sangrienta sed.

Alma mia

Y mi alma cree inocentemente que tu alma aun la ama hay tanto dolor y hay tanto amor pero me pertenecen... de tu oscura presencia ...